En la primera toma de lo que hablamos sobre conocerse a sí mismo mencioné que hay adultos que se comportan como niños y ahora, en esta toma les diré cómo es que pasa eso, con una pequeña tabla[1]:
Comportamiento infantil | Comportamiento adulto |
Por lo regular los niños huyen de los problemas | El adulto evita ser confrontado |
Los niños se molestan si no se hace lo que ellos quieren | Los adultos te hacen la ley del hielo |
Los niños se niegan a hablar | Los adultos se quieren hacer los estoicos |
Los niños hacen berrinches | Los adultos estallan y mandan mensajes de rabia y se “desahogan” |
Los niños azotan las puertas | Los adultos también azotan las puertas |
Los niños mienten para no recibir castigo | Los adultos mienten a pesar de saber que lo están haciendo, pues quieren agradar a los demás |
La falta de regulación de las emociones en los niños es entendible y hasta aceptable, pues ellos apenas están aprendiendo sobre ellas, pero ¡¿de un adulto?! ¡No! No es entendible, mucho menos aceptable, pues suponemos que éste ya sabe cómo regularlas, sin embargo, eso es una gran mentira, pues muchos de ellos no fueron educados en ¿Cómo se deben gestionar las emociones? Es más, algunos no saben qué diablos están sintiendo, qué emociones tienen y por qué les está pasando lo que les están viviendo.
Esa no es culpa de ellos y sí lo es, ¿por qué? Pues no lo es porque no fueron educados en cómo gestionarlas, pues sus padres no sabían cómo educarlos, porque tenían el mismo problema, nadie los educó en cómo gestionar las emociones; y sí, porque ya son adultos, pueden buscar ayuda profesional, lo interesante es que ¡no lo hacen! Y esto se da por pena, miedo o ignorancia, pues creen que buscar ayuda profesional es sólo para locos.
Nos hace falta más educación en estos temas, y no es porque no la haya, porque está plagada la red de internet de mucha información, desde la pésima hasta la que es investigación científica rigurosa, pero es más porque a muchos no les importa, quieren vivir sangrando sobre aquellos que los aman, pues inconscientemente saben que ellos los van a perdonar.
¡Qué horrible forma de pensar! Pero así piensan, aunque les duela, eso es lo que ellos o ellas creen, y lo peor, viven haciendo daño a los que tanto dicen amar, le digo a un paciente “Te das cuenta de que estás dañando a tu pareja con esa actitud”, su respuesta es “¡me vale! ¡Para qué se casó conmigo!” Y esas son las menos malas.
Una vez me tiré al suelo e hice una pataleta en él, mi paciente me dice, ¿qué está haciendo? −lo mismo que tú, pero de manera gráfica y no simplemente contestando de manera pendeja, es decir, tonta e infantil− Contesté; se quedó callado, bajó la mirada y dijo “¡Ah, ya entendí!” Pero, no se necesita hacer esto para entenderlo, basta con sentarte a leerte, entenderte y jamás justificarte, después de eso, cambia la actitud.
Ejercicio
Es fácil reconocer las emociones, si ponemos atención. Lo primero que debemos hacer es identificar las palabras simples, es decir, cómo me siento, para esto se debe hacer un análisis de lo que hacemos, posiblemente al principio podría ser aburrido, pero con la práctica se hace fácil y rápido.
Como ya se comentó, lo primero que se debe hacer es encontrar una palabra simple.
Me siento: (Enojado, triste, alegre, impotente, estúpido, solo, etcétera).
Frase: (Idiomática (del idioma).
ideológica (de lo que creemos).
idiosincrática (de cómo somos, que nos hace diferente a los demás):[2]
- Estoy entre la espada y la pared.
- Estoy que me lleva la chingada[3].
- Me siento muy bien.
Afirmaciones vivenciales: (Lo que me está sucediendo).
- Siento que soy muy bueno en lo que hago.
- Siento que quiero llorar.
- Siento que no me ama.
Afirmaciones basadas en conductas: (Qué acción siento que debo llevar a cabo).
- Me gustaría gritar de alegría.
- Me gustaría llorar todo el día.
- Me gustaría verte y abrazarte.
Cuando no sabemos gestionar las emociones entonces se puede volver un caos, porque andamos repartiendo toxicidad por todos lados. Las emociones únicamente son presentes, no hay pasadas, menos futuras, cuando un recuerdo duele, entonces dolerá en el presente, aunque no sea real, sólo es recuerdo, pero si es futura, te hará caer en angustia, pues, aunque todavía no existe, ya la estas sufriendo, al reconocer tus emociones podrás administrarlas en el presente, luego entonces, sabrás gestionarlas de manera positiva.
Yo creo que las emociones que se esconden se convierten en agua estancada, por ejemplo, cuando el agua se estanca se apesta, salen hongos y mosquitos, es como si barrieras, pero dejaras todo debajo de la alfombra, es decir, vives una situación, y te la callas “por amor”, pero en realidad es por cobardía, dejadez y si eres varón, porque los hombres no deben demostrar sus emociones (idea equivocada, pero vigente del rol del varón), una emoción mal gestionada se pudre y por ende pudre lo que está a su alrededor.
Ahora, cuando sacamos la emoción sin pensar, entonces escupimos de frente, es decir, la emoción es como un tsunami… aplasta todo lo que está cerca y a veces no tan cerca, lo destruye, pues es un mecanismo de defensa “defensivo” (valga la redundancia) y mal gestionado causa caos, problemas y destrucción.
La idea central de una emoción bien gestionada es como una hidroeléctrica, es decir, las emociones son algo real (el agua), y deben salir siempre, pero deben salir de manera constructiva, o de manera que a todos beneficien, de ahí, que sea una hidroeléctrica, convertimos algo real (una emoción, agua en este caso) en algo fructífero (electricidad). A veces le digo a mis pacientes/clientes/consultantes, que deben decir las cosas, pero deben ser asertivos, es decir: “No es que me digas perro, sino la perra forma en que me lo dices”.
Digo, no pasa nada si comienzas desde hoy a reconectarte contigo y con ello “Conocerte a ti mismo”
[1] La tabla la puedes encontrar en el libro de Robbins, Mel. (2025). La teoría Let Them la clave está en soltar. México: Paidós, p. 120.
[2] Algunos de los siguientes ejemplos son parte de los miles o millones que podemos decir.
[3] El término “la chingada” en México tiene muchas connotaciones, aquí habla que nos está yendo muy mal, o que estamos devastados, muy enojados, que sentimos que abusan de uno.
La idea central de una emoción bien gestionada es como una hidroeléctrica, es decir, las emociones son algo real (el agua), y deben salir siempre, pero deben salir de manera constructiva, o de manera que a todos beneficien, de ahí, que sea una hidroeléctrica, convertimos algo real (una emoción, agua en este caso) en algo fructífero (electricidad). A veces le digo a mis pacientes/clientes/consultantes, que deben decir las cosas, pero deben ser asertivos, es decir: “No es que me digas perro, sino la perra forma en que me lo dices”.
Digo, no pasa nada si comienzas desde hoy a reconectarte contigo y con ello “Conocerte a ti mismo”