México, te escribo desde el extranjero.

El peso de una pluma vacía

Migrar no fue empacar mi cuarto: fue decidir qué partes de mí no iban a caber en la mochila. Sí había espacio para dos o tres camisas, unos tenis de segunda mano, los miedos que se escondían debajo de la cama y la decena de palabras anglosajonas que tropezaban en la lengua.

No había espacio para mi cama, mi televisión, mi armario, las paredes donde colgaban las fotos familiares, la mesa donde servía tacos de barbacoa cada domingo.

No abandoné mi hogar porque faltara dinero. Alcanzaba para la comida y para pagar los recibos. El problema era otro; nada de eso construía un futuro estable. No era que el trabajo fuera particularmente duro. Lo que se volvió insostenible fue la forma de mis hábitos. Con el tiempo aprendí a pedir permisos con rodeos. No había un solo día libre para sentarme a escribir sin disfrazarlo de otra cosa. Cuando esa práctica se volvió rutina, empecé a notar que no solo perdía tiempo, sino algo más difícil de recuperar.

Encontrar mi tinta

La primera vez que pensé seriamente en irme sentí que estaba traicionando una expectativa. No la de un país, sino la de quedarme y aguantar, como si irse fuera una forma de rendirse.

Cuando llegué a Irlanda no había expectativa clara. No imaginaba un futuro mejor ni una versión distinta de mí. Lo único que sentía era cansancio. Lo único que tenía eran sueños agotados.

En mi primer trabajo sostenía un cartel en la Grafton Street. La mano derecha trabajaba; la izquierda me permitía leer. Ahí volví, sin proponérmelo, a la lectura. Aun así, el viejo hábito de trabajar de ocho de la mañana a nueve de la noche seguía activo. Durante esos dos años no avancé; solo me mantuve en pausa.

El primer paso real hacia la escritura ocurrió al leer un poema de Linda Ellis que me obligó a pensar en el tiempo de otra manera. Desde entonces, «how you spent your dash?» es una pregunta que regresa con frecuencia al anochecer. Al principio la respuesta fue incómoda: nada. Durante muchos años no había acumulado más que cansancio y me costaba nombrar con precisión cuándo me sentía solo. Ese sentimiento empezó a aparecer a menudo, sin explicarse.

Desde donde te empecé a escribir

En México la soledad nunca fue un silencio absoluto. Siempre corría el ruido de los niños que jugaban en la calle, la bocina de los coches en el tráfico, o el radio de mi madre incluso cuando la casa estaba sola. Aquí la soledad se comporta distinto. No irrumpe; permanece. Se parece más a un sonido constante, casi natural, como la lluvia golpeando la claraboya mientras estoy acostado en la cama.

Ese silencio constante me empujó a mirar hacia adentro. Empecé a notar cuánto extrañaba el ruido del que venía. Aprendí a callarlo para no imponerlo, a dejarlo existir solo en la escritura, como si la página fuera el único lugar donde podía acercarme a esta nueva cultura sin dejar de sentir que algo de la otra quedaba atrás. Con el tiempo entendí que ese silencio no había comenzado aquí. Siempre había estado ahí, como un murmullo que no sabía escuchar hasta que la distancia me obligó a hacerlo.

Poco a poco empecé a construir una relación distinta con esa quietud que me acompañaba al caminar por las calles. Entendí que vivir en el extranjero no consiste en quedarse mudo como forma de respeto, sino en hacerse responsable de las palabras que uno decide decir, sabiendo que siempre serán pronunciadas con un acento que no termina de pertenecer del todo a este entorno.

Te escribo desde el extranjero no para cortar mis raíces, sino para reubicarlas. Escribir dejó de ser un intento por encontrar un lugar y se volvió una forma de habitar dos tierras. Desde aquí sigo escribiéndote, con la certeza de que esa distancia no silenció la soledad, solo le dio un idioma distinto.

6 comentarios en “México, te escribo desde el extranjero.”

  1. Вызов нарколога на дом актуален в ситуации, когда пациент не может самостоятельно прийти на прием в клинике, агрессивно реагирует на уговоры, находится в тяжелой похмельной интоксикации или боится постановки на учет. Врач помогает на месте: проводит первичная диагностика, осмотр, назначает медикаментозные процедуры, дает рекомендации по дальнейшему лечению и объясняет родственникам, как действовать после приезда бригады.
    Узнать больше – нарколог на дом вывод

  2. основанием для вызова специалиста является неспособность человека самостоятельно выйти из состояния непрерывного употребления алкоголя и наличие признаков абстиненции.
    Разобраться лучше – вывод из запоя дешево в сочи

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio